Serigrafía sobre papel griz con tinta negra (2008). El original es un grabado del japones Hokusai, realizado alrededor del año 1820. El dibujo habla por si mismo: la lubrisidad y viscosidad del animal marino que sostiene con sus tentáculos a la mujer que, a la vez, lo sostiene con sus brazos; una fantasía erótica que une la sensualidad con el horror.