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jueves, 7 de diciembre de 2017

(el punk llega a ser el verdadero internacionalismo proletario de los 80 y 90)



"El genio de los Sex Pistols -el estilo que los distinguía de sus contemporáneos en el movimiento punk de Inglaterra a mediados de los 70 era su lucida comprensión de las debilidades de la sociedad posterior a Mayo del 68. Al hacer una referencia explícita al MPLA, el UDA y el IRA (respectivamente, el Movimiento Popular para la Liberación de Angola, la Asociación para la Defensa del Ulster y el Ejército Republicano Irlandés) en "Anarchy in the U.K.", consiguieron varias cosas de una vez: restaurar las ideas revolucionarias como producto de la actividad de los revolucionarios; señalar la naturaleza central y visible de la revolución en la sociedad moderna; y, al afirmar que la insatisfacción con la sociedad es profunda o es nada, revelaron la verdadera desesperación detrás de las proclamas oficiales que dicen que la sociedad no se encuentra en crisis. Como los situacionistas antes que ellos, los Sex Pistols no se quedaron en el terreno que "Anarchy in the U.K." les hizo ganar en espera de la recompensa que la sociedad les pusiera ofrecer. En vez de eso, los Pistols progresivamente fueron subiendo sus apuestas: al afirmar, en "God Save the Queen", que la función del pensamiento sagrado había sido cooptado por la ideología; al desafiar, en "Pretty Vacant", el culto a la imagen; y finalmente, en "Holidays in the Sun", demandando el derecho a hacer la historia AHORA. Una vez más, como los situacionistas, Los Sex Pistols sólo organizaron la denotación; ellos -o por los menos Johnny Rotten_ dejaron que la libre explosión se les escapara" (Bill Brown, "An intro to the IS", citado por J. Cortes "de quiller" en 1234, Ercilla ediciones / Tren en Movimiento).




viernes, 11 de septiembre de 2015

Bandera y capuchas.




[No era fácil ser adolescente en el chile de los 90s. Tenías inquietudes políticas pero la mayoría prefería la política de los consensos de la transición donde víctimas y victimarios se abrazaban para celebrar la maravillosa democracia. A fines de cuentas eran siempre las mismas familias que seguían siendo dueñas de todo, hermanos y primos que se peleaban entre sí por años pero después se volvían a reconciliar. No era fácil ser adolescente en el chile de los 90s. Lo que quedaba de resistencia a la dictadura y al capitalismo era asesinada o encarcelada… tampoco lográbamos entender las enredadas siglas de la cada vez más atomizada ultraizquierda… Decidir ser rebelde era ser huérfano de toda dirección política y militante… mirábamos con desconfianza también a algunos hippies que volvían del exilio diciendo ser anarquistas. No era fácil ser adolescente en los 90s, cuando toda la cultura de izquierda estaba impregnada de ese folclore de mierda desteñido, de zampoñas, bombos, charangos y guitarras, que veían como expresiones del imperialismo todo lo que fuera ruido de guitarras eléctricas, bajos y baterías, sea hxcpunk, metal o rock’n’roll en general… que era lo que más nos gustaba.]

-Y ahora que hacemo’? – dijo Vicho después de escupir el último amargo sorbo de “yugoslavo”. Así llamaban al brebaje que tomaban, mezcla de cerveza y vino blanco.
-Vamos a cachal si encontramo’ una we’a abierta!- respondió uno que se encontraba mas despabilado que el resto.
Corría el mes de septiembre de año 1993 en Santiago. Era una noche de ese regado mes y Vicho se encontraba chupando con sus amigos, en un populoso barrio de la capital. Eran pasadas las doce y al acabárseles el copete decidieron salir en busca de una botillería abierta o algún clandestino donde poder saciar su infinita sed. Al recorrer el barrio, un barrio de casa bajas y muchos sitios eriazos, vieron un gran trapo tricolor que colgaba del mástil de una de ellas. Envalentonado por el vino, Vicho, que era el más liviano, se subió arriba de los hombros del Kamon, el más corpulento de sus amigos. Se colgó de la bandera que cayó al suelo con mástil y todo. Se salvaron de que no les pegara en la cabeza o en otra parte del cuerpo pero provocó un ruido que despertó a los dueños de casa. Un gordito de rulos los salió persiguiendo con los restos del mástil, en piyama y con pantuflas de patas de tigre, por lo que nunca pudo alcanzarlos. Los vieron alejarse, escucharonse sus risas burlonas, brincando como babuinos en estampida.
         Aún estaban en el colegio y no les gustaba ningún deporte en especial. En cambio, una de las cosas que más les gustaba hacer era encapucharse. Eso que en ese tiempo era considerado una locura: salir a la calle a enfrentarse a los pacos con botellas llenas de bencina,acerrin y aceite quemado y prender neumáticos. No era cosa fácil, ni se podía hacer en cualquier lugar.  Sus gustos estaban lejos de ser el pasatiempo de una generación intoxicada en la estupidez de las nuevas ondas de la democracia. Lo de ellos era considerado fuera de lugar, de gente que se había quedado en el tiempo de la dictadura, que no correspondía en el nuevo país que de la transición que buscaba “cerrar heridas” y entrar de lleno en el siglo XXI. Era el país de los acuerdos, mientras en las canas se encerraba a lo mejor de la juventud, perseguida por los aparatos de seguridad ahora en manos de socialistas y demócratas cristianos, una evidencia más de que esa transición era una pura pantomima. La gente “alternativa” esperaba que ocurriera el famoso destape y que hubiera un gran auge cultural, cosa que nunca ocurrió. La mayoría de la gente estaba embobada viendo la basura que llegaba del país del norte. Sólo un puñado reducido compartía los gustos de nuestros amigos.
Unos días antes del 12 de octubre se haría una “salida a la calle” en unas de las pocas universidades donde aún seguían habiendo disturbios: El Pedagógico. Aquel día Vicho y Kamon se habían hecho la cimarra. Se fueron con ropa de cambio y con la bandera en la mochila en dirección al Peda. Sabían que si había algo que realmente hería la sensibilidad del común de la gente era tocar un sentimiento que alcanzaba a casi todos: el patriotismo. También, a su corta edad había entendido que la patria chilena se había levantado sobre el aplastamiento de otros pueblos y culturas, por lo que consideraba muy apropiado quemar una bandera tricolor para ese día en repudio a esa celebración pro blanca (en ese tiempo aun le decían el "dia de la raza", nunca se supo a que raza se referían). Llegaron a la esquina de Macul con Grecia, entraron al campus y se cambiaron de ropa antes de juntarse con sus secuaces. Todos ellos eran más grandes y ya habían salido de la secundaría y no todos eran universitarios, ellos eran los únicos que andaban con uniforme. Esto último les costaba la burla de sus mayores.
Comenzaron a juntar el material para salir a la calle: neumáticos, piedras, restos del mobiliario del campus y el tronco que servía para romper el muro que separa el campus de la calle Grecia. También, fabricaron molos y bombas de pintura. En ese momento de su vida aun no se atrevían a lanzar molos. Quizás por eso me preocuparon más del “acto simbólico”. Tenían la bandera guardada para sacarla en el momento adecuado, asunto que ya había sido conversada con el resto del grupo. Se asomaron por arriba del muro y se hacían señales con los que estaban en la facultad del otro lado de la calle. Hicieron el maldito agujero del muro, lo que les llevó un rato ya que la universidad se dedicaba a reforzar la muralla después de cada disturbio en que se hacia el famoso hoyo (Muro de mierda! con el tiempo comenzó a parecerse al que está en Gaza). Salieron a la calle e hicieron barricadas. Después de un rato, llegaron los pacos y la prensa televisiva y escrita. Comenzó el tira y afloja con la policía, mientras la prensa filmaba y sacaba fotos. Lacrimógenas y balines venían, molos y piedras iban.
En el momento en que estaba la tele filmando decidieron sacar la bandera y prenderle fuego. Antes de eso se había prendido fuego a una bandera yanqui y española, lo que había generado gritos antiimerialista e insultos anti 500 años. Cuando vino su momento rociaron de bencina la bandera chilena y cuando se acercaba el encendedor a la tela comienzan a increparlos un grupo que también estaba en las barricadas. Todos sus integrantes estaban uniformados bajo una capucha roja y negra muy bien cocida. En cambio, el grupo de Vicho y Kamon todos tenían capuchas hechas de poleras rotosas.
- ¡Es la bandera por la que murió Miguel Enríquez!- gritaba el que parecía el jefe de esa cuadro de pseudoguerrilleros. El resto también les gritaba cosas que no lograban entender.
Algún insulto irreverente se escucho de vuelta, junto con alientos para que le prendieran fuego de una vez y la cosa se armó.
Trataron de quitarles la bandera. Comenzó el intercambio de patadas voladoras y cachetazos entre los dos bandos. Por un lado estaban los capuchas bonitas y, por el otro, los capuchas feas. Bueno… para los pacos, la tele, y la gente que pasaba por el lugar, todos eran feos. Pero ganaron los capuchas feas y pudieron seguir con su acto de desprecio, sin antes recibir feroces amenazas que alumbraban fierros y la prohibición de entrar a un famoso barrio de izquierda, terminando con un “¡¡esto no se va quedar así!!”. La bandera en manos de nuestros amigos y ardió en pocos segundos. El bando de capuchas bonitas se replegó al lado por donde habían salido los que prendieron la bandera, por lo que no podían volver por ese lado ya que los otros estaban realmente enojados. Tuvieron que aperrar y cruzar la avenida Grecia hasta la otra universidad, cosa que no era tan fácil cuando disparan balines y lacrimógenas al cuerpo. Por suerte ese día salieron todos ilesos pero con más enemigos que antes.
Por la noche, ya en sus casas familiares, esperaban expectantes que apareciera lo ocurrido en las noticias. Sólo apareció una breve nota de disturbios provocados por encapuchados en las inmediaciones del ex pedagógico. La teleaudiencia no pudo ver ni la pelea, ni el acto iconoclasta de los adolescentes.





~El Conselheiro~

miércoles, 19 de marzo de 2014

Marinus Van der Lubbe


M    A    R    I    N    U    S


            Marinus Van der Lubbe fue un proletario internacionalista holandés que prendió fuego al parlamente alemán en el año 1933. Este hecho fue interpretado por distintos sectores políticos según su conveniencia. Hitler utilizó para declarar el estado de sitio en toda Alemania, justificar su toma del poder y la persecución de comunistas que según él planeaban una revolución. Pero también el partido comunista interpreto el hecho a su manera y declaró que la quema del parlamento germano, era obra de un agente provocador nazi. 
      Ser comunistas y ser revolucionario deberían ser términos que se impliquen mutuamente. Desgraciadamente no todo el que se dice a si mismo comunista es revolucionario, y no todo revolucionario se llama a si mismo comunista. Pelotudos y pelotudas como el finao Hugo Chávez y la diputada Camila Vallejo se autodenominaron de las dos maneras y no fueron, ni son y no serán ninguna de las dos cosas[1]... En el caso de Marinus, era las dos cosas. Acusado, juzgado y condenado a la guillotina en la Alemania nazi, no fue defendido por el P.C. -a pesar de haber militado en el partido- sino que, por el contrario, fue tratado como un provocador infiltrado al servicio del Hitler y también condenado a la muerte por sus órganos de propaganda. 
            Pero ¿Qué fue lo que realmente ocurrió? ¿Quién fue realmente este obrero holandés? ¿Cuáles fueron los reales motivos de Marinus? 
            Marinus Van der Lubbe era un joven obrero de la construcción nacido en Leiden en 1909. En su momento fue miembro del Partido Comunista holandés, desde 1925 hasta 1931, año en que lo abandonó para unirse a las posiciones anti-parlamentaristas del comunismo consejista. Esta tendencia surge dentro del pensamiento marxista como una propuesta de construcción de organización social a partir de las asambleas de consejos de trabajadores que hubieran tomado el control de los centros de producción. Su principal exponente fue Anton Pannekoek (alguien me dijo que quiere decir punqueque), aunque también se puede incorporar a otrxs teóricxs, y su principal lugar de influencia y acción fueron los llamados países bajos europeos. Esta propuesta estaba en oposición al centralismo de los soviets (consejos en ruso) bajo un solo partido promulgado por Lenin y Trotsky ya instalados en el poder y divulgado a nivel mundial por la tercera internacional de los trabajadores.
            Volviendo al joven obrero holandés, dicen que fue activista en el movimiento de desempleados y en las huelgas obreras que surgieron en diversos lugares de Holanda durante el año 1931. Luego de haber dejado el Comité de Agitación de Desempleados –organización que estaba dirigido por el partido comunista holandés– se convirtió en el principal editor de la prensa para los desempleados de Leiden: Werkloozenkrant, órgano que llamaba a la formación de comités autónomos de acción, independientes de cualquier partido político. Van der Lubbe era un obrero dedicado por completo a la causa proletariado y a la revolución. Pensionado a causa de una lesión laboral que disminuía paulatinamente su capacidad visual y que en algún momento lo dejaría absolutamente ciego (si su vida no hubiera sido interrumpida por el filo de la cuchilla). Dedicó todo su tiempo a la lucha política. Por ese tiempo también estableció contacto con  miembros de la izquierda radical alemana, ayudándoles en su labor de propaganda.
            Recorrió gran parte del centro de europa, del este y los Balcanes con la intensión de observar in situ el estado de la lucha de clases. En febrero 1933, al ser nombrado Hitler canciller de Alemania, Marinus decide dirigirse a Berlín. Llega a la capital el día 18. Participó en las concentraciones convocadas por la social democracia y el partido comunista alemán. Al parecer tuvo contactos políticos con algunos comunistas consejistas de berlin, quienes vieron con sospecha al joven holandés.
            Durante la noche del 25 de febrero intentó prenderle fuego a una oficina local para desempleados y a un castillo. Después se dirigió al Reichtag para incendiarlo. Su decisión fue motivada por la convicción de que su acción sería la chispa que encendería la revuelta del proletariado alemán. Algunos juzgaron su acción con un síntoma de su desesperación individual atribuida a su ceguera inminente y otros como un síntoma de desesperación del proletariado europeo en su conjunto que veía con impotencia como el nazismo avanzaba sin poder ser detenido. Fue capturado y llevado ante tribunales. Al ser puesto ante los jueces negó cualquier contacto con el partido comunista o con el movimiento consejista de Berlín. Fue condenado a la guillotina y asesinado el 23 de diciembre de 1933.
         Sus amigos consideraron su ejecución como la continuación lógica del terror burgués que había golpeado a tantos trabajadores bajo los gobiernos que se venían sucediendo desde Ebert a Hitler. Recordemos que Friederich Ebert fue el presidente socialdemócrata que presidió la llamada “república de Weimar”, que derrotó junto a la derecha y los milicos de los Freikorps[2] a la liga Espartaquista, liderada por Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, después de un intento de revolución en 1919.
            “Sin embargo, lo peor para Van der Lubbe fue haber sido enlodado por los stalinistas, quienes lo acusaron de actuar al servicio del nazismo, iniciando así una gran campaña difamatoria en su contra. Los stalinistas fueron sus ejecutores tanto como los nazis, y no vacilaron en exigir su muerte. Dimitrov (el supuesto cómplice de Van der Lubbe), quien sería absuelto y se convertiría en uno de los principales líderes de la Comintern stalinizada, incluso pidió en una audiencia que Van der Lubber fuese “condenado a muerte por haber actuado en contra del proletariado” (L’Humanité, órgano del PC francés, 17 de diciembre de 1933)”. Pero el proceso que hizo que los nazis llegaran al poder no fue la acción de Marinus sino que fue el proceso que se inició con el aplastamiento de la revolución alemana de 1919, traicionada por la socialdemócrata república de Weimar liderada por Ebert que pavimentó el camino a la derecha. 
            Su acción desato un largo debate sobre lo que algunos denominaron actos ejemplares, otros acción directa y otros terrorismo. Más abajo, dejo el link de donde saque algunos datos sobre la historia de Marinis extracto-donde hay una presentación del problema desde el punto de vista del comunismo consejista- lo pueden leer para que cada uno saque sus conclusiones.

La Cuestión de los Actos Ejemplares.
 

            En su tiempo hubo un libro llamado libro rojo (no el de Mao) que trataba el tema y dejo las cosas más o menos claro. Generalmente se impuso en este tema, como en muchos otros, la visión del estalinismo que se esparció junto a sus diferentes partidos alrededor del mundo.
            En general no concuerdo con el punto de vista en que se juzga la acción de Van der Lubbe del texto citado, pero cada cual puede juzgar por si mism@.  Muchos debates similares se han dado estos últimos años en $hile sobre el mismo tema (de hecho creo que la traducción fue hecha por este motivo, una justificación de la tibia solidaridad hacia los compañeros perseguidos por la justica chilena…).
            El mejor libro, para mi, que recoge la biografía y los debates en torno al incendio del Reichstag "Marinus Van der Lubbe y el incendio del Reichtag" de Nico Jassies editado por Alikornio:

            No lo encontré nunca en pdf. La edición en papel no es cara. Si la pueden encontrar por ahí se las recomiendo. Desgraciadamente perdí mi copia… Sería bueno por editarlo de este lado del charco.

Salud por Marinus!!

bonus:

“Marinus”, un magnifico e.p grabado por la banda holandesa Seein’ Red. Una 7 pulgadas con tres fotos del expediente de investigación de su causa. Ese fue mi primer acercamientos a la persona Marinus Van der Lubbe. 


 


[1] Esta situación se puede ampliar a todo el espectro de la “izquierda latinoamericanista”, esa que se llena la boca con la patria grande; pachanguea con manu chao o calle 13; tratan a Evo Morales como “Evo” de manera cercana y  con una sonrisa cariñosa mientras lo pronuncian, como si fuera su amigo intimo, que se siente feliz con la década ganada de kristina, que se siente tranquila porque piensa en un capitalismo ético y su comercio justo; que se emociona hasta las lagrimas con el presidente más pobre del mundo y que sueña con la unidad de latinoamérica… ¿se imaginan que horroroso sería un solo Estado latinoamericano?
[2] Estos asesinaron a golpes a Luxemburgo y Liebknecht y sus cuerpos arrojados al rio. Son considerados el antecedente directos de las ss nazis.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Makinación

Banda heavy de Buenos Aires. Una de las mejores y más auténticas!
diseño de Max Vadala.